Poco antes de llegar a Valls existe un pueblo llamado Vila-rodonda que posee un castillo en buen estado de conservación.
Seguidamente nos dirigimos hacia Valls sobre la TV-2305.
Una vez en la ciudad podremos visitar primero la Iglesia neoclásica de Sant Pere, Casa Cristí, construcción de aire renacentista, El teatro principal, el antiguo Hospital de Sant Roc, la calle de la Cort, y la capilla del Roser entre otros lugares.
Valls es muy conocida por sus "Calçotades", (cebolletas largas que se asan preferiblemente al fuego y que se acompañan con una salsa llamada "romescu"), también son famosas sus olivas, aceites y sus avellanas así como sus "castells" (torres humanas) y cuyo grupo o "colla" es llamado "Els Xiquets del Valls".
Tan importante es el campo para esta población que en agosto se celebra Firagost "La feria del campo catalán" con una participación de unos 300 expositores.
La parte antigua de la ciudad está bien conservada y merece la pena una visita.
Saliendo de Valls están las poblaciones de Nulles , Bràfin y Montferri.
En Nulles destacan el magnífico edificio de estilo modernista construido en el año 1917 por el arquitecto César Martinell, discípulo de Antoni Gaudí; edificio que alberga la cooperativa agrícola. Visitad así mismo el celar de la cooperativa. También merece la pena visitar el antiguo castillo, la Iglesia de Sant Joan Baptista - siglo XVI - y la ermita de Santa Creu.
En la población de Montferri tenéis un santuario modernista llamado "Mare de Déu de Montserrat", construido por Josep M. Jujol, alumno de Gaudí.
Este maravilloso e imponente templo está construido sobre una colina mirando al pueblo. Comienza su construcción durante los años 20 pero en los 30 pararon las obras por falta de dinero. Sus formas se inspiran en las montañas de Montserrat de ahí su nombre.
Pasado Valls, llegamos a Vallmoll donde está el Castillo de Vallmoll, que conserva bastantes de sus murallas. A las afueras se encuentra la Ermita del Roser.
Seguimos nuestra ruta dirigiéndonos hacia Alcover sobre la carretera TV-2035 y después de pasar el pequeño pueblo de La Masó llegamos a Alcover.
Alcover destaca por su núcleo antiguo y restos de murallas. Destaca también la visita a la Iglesia de la Sang.
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