Después de 15 días a fondo y poco más de 9.000 kilómetros de recorrido, el español Carlos Sainz por fin puede decir con orgullo que es ganador del Dakar. El Matador, que corrió con una Race Touareg 2 del Volkswagen Motorsport, se impuso en la edición 2010 por escasos 2:12 sobre su compañero qatarí Nasser Al-Attiyah. La alegría para la marca alemana fue completa ya que el último escalón del podio fue para el estadounidense Mark Miller.
Sainz se tomó así revancha del abandono del año pasado, cuando un error de navegación le costó la victoria cuando la tenía asegurada. Finalmente, la carrera la ganó su coequipier sudafricano Giniel De Villiers.
El madrileño, que disputó su cuarto Dakar para VW, ganó en base a su regularidad. Ni bien comenzó la carrera se colocó en el segundo lugar y en la quinta etapa pasó a la cabeza. Ganó dos pruebas especiales, fue segundo en otras siete, tercero en una y cuarto en otras tres.
Como sucedió en otras carreras del año 2009, su máximo rival fue Al-Attiyah, vencedor de cuatro tramos cronometrados (el último fue hoy entre Santa Rosa y Buenos Aires). La lucha fue tan intensa que en ayer llegaron a tocarse y esto motivó la reacción de los organizadores, que se reunieron con ellos para que la definición de la carrera fuera limpia.
Sainz arrancó los últimos 206 kilómetros de la carrera con 2:48 segundos a su favor. El Príncipe de Qatar estuvo obligado a hacer todo el gasto, mientras que el madrileño se dedicó a seguirlo. Finalmente, cruzaron a la meta separados por 2:12, la diferencia entre primero y segundo más pequeña en la historia de la carrera. Expectante a esta lucha se mantuvo Miller, que llegó a más de media hora de la punta.
Las primeras cinco posiciones las completaron los franceses Stephane Peterhansel y Guerlain Chicherit, con sendas BMW del X-Raid. Peterhansel, ganador de nueve Dakar, perdió grandes chances de llegar al podio luego de un problema de transmisión en su vehículo. No obstante, se dio el gusto de liderar la general durante dos etapas y de imponerse en cuatro PE.
El mendocino Orly Terranova, con un Mitsubishi Racing Lancer del JMB Stradale, cumplió una actuación histórica ya que se convirtió en el primer argentino en lograr un Top Ten en el Dakar. El cuyano terminó noveno a más de seis horas del vencedor.
Terranova perdió mucho tiempo en la tercera etapa cuando un problema en el embrague le hizo perder varias horas que lo retrasaron hasta el 28º lugar de la general. No obstante, se recuperó y poco a poco fue avanzando en el clasificador. Su mejor trabajo lo realizó en las etapas finales. En la 11º (Santiago-San Juan) logró el segundo mejor tiempo.