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Audi Q7

Nuevos motores y ocho marchas para una mayor potencia y eficiencia.

Fabricante: Audi_
El Q7 es el gran Audi para personas individualistas que saben apreciar la deportividad; el SUV de altas prestaciones tanto para actividades deportivas como para el tiempo libre o los negocios. Audi lo presenta ahora más potente y eficiente, con tres nuevos motores V6 y un tiptronic de ocho relaciones.
 
 
 
Nuevo programa de motores

Audi ha reestructurado la oferta de motores del Q7, que son ahora aún más potentes y eficientes. Los dos motores de gasolina, dos V6 de diferente potencia, son nuevos, al igual que el V6 TDI de segunda generación. Un poderoso V8 Diesel completa la oferta. Todos los motores del Q7 combinan las tecnologías de la sobrealimentación y la inyección directa; un eficiente sistema de recuperación, que recupera energía en las fases de deceleración, se incluye también de serie en combinación con todos los motores de seis cilindros y con el V8.

El nuevo motor de gasolina, el 3.0 TFSI, es todo un ejemplo del éxito de la estrategia del downsizing: la sustitución de cilindrada por sobrealimentación. En la V de 90 grados que forman sus dos filas de cilindros se encuentra un compresor que es accionado por el motor y que se encarga de comprimir el aire de aspiración. Dos radiadores del aire de sobrealimentación se ocupan aquí de que la temperatura no aumente. De este modo se dispone en los cilindros de más oxígeno para una combustión más eficiente. El poderoso empuje y la espontánea respuesta predestinan al 3.0 TFSI, de armonioso sonido, para su uso en el gran SUV de altas prestaciones de Audi.

El V6 con compresor está disponible en dos versiones diferentes. En su versión inicial rinde 272 CV (200 KW) de potencia y 400 Nm de par motor, disponibles en un amplio margen de revoluciones que va de las 2.250 a las 4.750 rpm. Con este motor, el Q7 acelera hasta los 100 km/h, con salida parada, en 7,9 segundos, y alcanza una velocidad punta de 222 km/h (con suspensión neumática adaptativa: 225 km/h).

La versión que sigue en potencia del 3.0 TFSI rinde 333 CV (245 KW) y un par motor de 440 Nm disponible entre las 2.900 y las 5.300 rpm. La aceleración estándar la resuelve en 6,9 segundos, mientras que la fuerza de propulsión se mantiene hasta los 243 km/h (con adaptive air suspension: 245 km/h). Ambas versiones del 3.0 TFSI sorprenden por su eficiencia: en el ciclo EU ambos se conforman con 10,7 litros de combustible por cada 100 km. En comparación con las motorizaciones anteriores, el 3.6 FSI y el 4.2 FSI, su consumo se ha reducido en 1,4 y 2,0 litros por cada 100 km respectivamente, o lo que es lo mismo, en un 12 y un 16%.

El 3.0 TDI de segunda generación, de nuevo desarrollo, apenas tiene nada en común con su predecesor, con excepción de la potencia. Rinde 240 CV (176 KW) y 550 Nm de par motor, disponible de forma constante entre las 1.750 y las 2.500 rpm. El V6 Diesel acelera al Q7 hasta los 100 km/h, con salida parada, en 7,9 segundos, y le permite alcanzar una velocidad punta de 215 km/h (con adaptive air suspension: 218 km/h). Su consumo es ejemplarmente reducido: de media le bastan 7,4 litros a los 100 km, lo que equivale a unas emisiones de CO2 de 195 g/km. La reducción asciende a 1,7 litros a los 100 km, es decir, a un 19%.

La nueva construcción del 3.0 TDI ha permitido reducir unos 20 kg, con lo que su peso asciende a 198 kg. Un accionamiento de cadena de nuevo desarrollo y el complejo proceso de elaboración utilizado para las paredes de los cilindros reducen la fricción interna. El nuevo turbocompresor tiene una respuesta especialmente espontánea, perceptible sobre todo por el rápido establecimiento del par. El sistema de inyección common rail ha sido perfeccionado y establece una presión de hasta 2.000 bar, generando así una pulverización de máxima precisión.

El cárter del cigüeñal y las culatas del nuevo 3.0 TDI disponen de circuitos de refrigeración de agua independientes, conectados entre sí a través de válvulas. En la fase de calentamiento del motor y con carga baja, el líquido refrigerante no recircula en el bloque motor, lo que ahorra energía y permite que el aceite alcance temperatura rápidamente; se acorta así la fase de las elevadas resistencias a la fricción. El nuevo sistema Start-Stop del Q7 apaga el motor cuando el vehículo está parado.

Audi ofrece también una segunda versión del V6 TDI, el 3.0 TDI clean diesel, que cumple ya con los valores límite de gases de escape de la normativa Euro 6, que entrará en vigor en el año 2014, así como con las estrictas normativas estadounidenses. Un serie de sensores en las cámaras de combustión, un sistema common rail con una presión de hasta 2.000 bar y un sistema de recirculación de gases de escape de alto rendimiento reducen las emisiones brutas. Un catalizador de Nox en el sistema de escape reduce los óxidos de nitrógeno residuales mediante un aditivo. El 3.0 TDI clean diesel rinde también 240 CV (176 KW) de potencia; entre las 2.000 y las 2.250 rpm genera 550 Nm de par motor. Con él, el Q7 acelera de 0 a 100 km/h en 8,1 segundos y alcanza una velocidad punta de 215 km/h (con suspensión neumática 218 km/h). El consumo medio es de sólo 8,4 litros de combustible a los 100 km.

El consumo del 4.2 TDI también ha disminuido de 9,9 a 9,2 litros a los 100 km gracias a un sistema de inyección de 2.000 bar y a la reducción de la fricción interna. Al mismo tiempo, el V8 Diesel, que sigue rindiendo 340 CV (250 KW) de potencia, ha incrementado su par motor, y genera ahora nada menos que 800 Nm en el cigüeñal entre las 1.750 y 2.750 rpm. El gran TDI otorga al Q7 unas prestaciones propias de un deportivo. Acelera en 6,4 segundos de 0 a 100 km/h, y la aceleración no cesa hasta alcanzar los 242 km/h.

La transmisión de fuerza: ocho marchas de serie

Audi ofrece todas las motorizaciones de seis cilindros, así como la de ocho cilindros, con un nuevo cambio automático, el tiptronic de ocho relaciones, que reduce el consumo de combustible alrededor de un 5%. La base de esta transmisión es la caja de seis relaciones, ampliada ahora con un elemento de mando de fricción adicional. Las ocho marchas mantienen pequeños los escalonamientos de régimen al cambiar, y el motor gira siempre muy próximo a su punto de funcionamiento ideal. Todos los cambios de marcha se producen de un modo espontáneo, rápido y extremadamente confortable.

La relación de transmisión total del tiptronic de ocho relaciones es inusualmente alta, de 7,25:1. En las relaciones más cortas el Q7 acelera con vehemencia, mientras que en las largas rueda de un modo eficiente a bajas revoluciones.

Con el objetivo de reducir aún más el consumo, el embrague puente del convertidor de par establece ya a bajas revoluciones una transmisión de fuerza sin patinaje. Las vibraciones del motor que surgen aquí apenas se perciben gracias a un nuevo amortiguador en el convertidor.

El conductor puede optar entre los programas D y S o gestionar los cambios él mismo de forma manual a través de la palanca de selección o de las levas de cambio situadas en el volante. En combinación con el 3.0 TDI, el nuevo tiptronic de ocho relaciones alcanza un rendimiento especialmente alto; tras el arranque en frío, su radiador de aceite se calienta con el líquido refrigerante caliente procedente del circuito del motor. Una bomba de aceite eléctrica posibilita la función Start-Stop: cuando el motor está parado mantiene la presión de aceite en el sistema hidráulico, mientras que al estar en marcha cierra el embrague.

El tiptronic de ocho relaciones transmite la fuerza del motor a la tracción integral permanente quattro. Este sistema la distribuye a su vez entre las ruedas delanteras y traseras en una deportiva relación de 40:60. Cuando las condiciones del terreno o de la calzada son difíciles, el diferencial central de funcionamiento puramente mecánico es capaz de dirigir hasta un 65% de la fuerza hacia el tren delantero o hasta un 85% hacia el tren trasero de manera inmediata.