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SALUD VIAJERA - Riesgos sanitarios en viajes de larga duración.

Control de riesgos sanitarios en viajes de aventura y larga duración.

Los viajes tipo Overlander son, en general y casi por definición, viajes de aventura. Se viaja por libre, por zonas muy variadas en cuanto a  sus condiciones sociosanitarias y, en la mayoría de los casos, son de larga duración (sobrepasan el mes de duración), en cuanto a lo que a una valoración médica del riesgo se refiere.

Por ello es siempre conveniente acudir de forma previa al mismo a un Centro de Vacunación Internacional a comentar y valorar los riesgos prevenibles según la zona a visitar. Con unas mínimas medidas de sentido común y control, se puede realizar el mismo viaje de forma más segura y sin renunciar al placer de la aventura y la libertad que ésta conlleva.

Esta consulta  debe hacerse en los 1-2 meses anteriores al viaje en lo posible, porque algunas vacunas necesitan al menos 28 días para poder ser efectivas, aunque hasta con un día de antelación hay algunas medidas que se pueden tomar. Por ello no es excusa el haber planeado tarde el viaje, la consulta médica debe ser un paso más en los muchos preparativos de hacer “overland”.

En los centro de vacunación internacional españoles (http://www.msc.es/profesionales/saludPublica/sanidadExterior/salud/centrosvacu.htm) se proporcionan siempre consejos sanitarios básicos para este tipo de viajes y se orienta sobre otras medidas más específicas según el viaje, como posibles vacunas recomendadas o la toma de medicamentos para prevenir la malaria (también conocida como paludismo) si el viaje incluye zonas afectadas por esta enfermedad.

Salvo viajes a países de alto desarrollo (Europa del Este, América del Norte y Canadá, Australia y Japón) existen unas precauciones mínimas a observar con al agua y los alimentos, fuente en muchos países de problemas médicos, incluyendo la muy conocida “diarrea del viajero”, diarrea de muchos orígenes, que siempre es, como poco, un inconveniente (puede interrumpir o dificultar unos días de viaje, precisar ayuda médica o incluso ser grave). Estos consejos se basan en el consumo de alimentos seguros, siendo la regla más básica: cocido, lavado, pelado u olvidado, y el control estricto del agua de consumo, mediante la compra de agua potable envasada, el uso de potabilizadores o el proceso de hervido del agua antes de beber.

Otro punto clave en muchas zonas del planeta es la prevención de picaduras de mosquitos y otros insectos (algunas moscas, chinches y garrapatas, sobre todo), ya que son los trasmisores de muchas enfermedades. Concretamente la picadura de mosquitos es la vía para contraer la malaria, el dengue, la fiebre amarilla y otras enfermedades menos conocidas, por lo que, el uso de ropa adecuada, repelentes y en ocasiones de medidas más complejas (mosquiteras, insecticidas…) se transforma en básico en determinadas regiones del planeta, como medida única si el riesgo es bajo o sumándose a determinadas vacunas o a la toma de pastillas de prevención para la malaria.

No debe olvidarse que un viaje de aventura conlleva también algunos riesgos mucho menos probables en viajes cortos y organizados, como son el riesgo de accidentes, mordeduras de animales, necesidad de bañarse en ríos o lagos de agua dulce, etc, que también precisan de consejo para minimizar los mismos. Estos consejos incluyen siempre el planear una buena cobertura asistencial (seguros médicos de viaje de calidad) y el conocer los riesgos y las posibles precauciones para disminuirlos. Como ejemplos, la exposición a animales potencialmente rabiosos en África, Sudeste Asiático y América Latina y la exposición a parásitos (esquistosomas) causantes de enfermedad grave por baños en agua dulce en regiones de estos mismos continentes.

Y, por último, pero no menos importante, el Centro de Vacunación completará las medidas preventivas con las recomendaciones sobre vacunas y fármacos que pueden ser importantes según la región a viajar y, en el caso de la vacuna contra la Fiebre Amarilla, pueden ser un requisito obligatorio para la entrada en un país o para el paso de fronteras entre ellas. Las vacunas que se recomiendan a los viajeros en estos centros incluyen la puesta al día de vacunas del calendario vacunal español (tétanos-difteria, poliomielitis, sarampión-paperas-rubéola) o vacunas más específicas para cada tipo de viaje. Los de riesgo medio suelen precisar vacunas contra enfermedades más conocidas, como son fiebre tifoidea o hepatitis A y B, y los de mayor riesgo o con zonas o actividades específicas pueden llevar ala valoración de vacunas como la de la fiebre amarilla, la meningitis, el cólera, la rabia pre-exposición, la encefalitis centroeuropea (conocida también como encefalitis por garrapatas) o la encefalitis japonesa. También se valorará especialmente el riesgo de exposición a malaria y la necesidad o no de tomar fármacos para protegerse de ella, siempre acompañados de las ya mencionadas medidas antimosquitos.

En resumen, viajar a la aventura no significa viajar sin prevención. Igual que cuidamos y preparamos nuestro vehículo, nuestro equipaje o nuestra ruta, debemos reservar un pequeño espacio en nuestro tiempo para viajar con salud y poder consultar en los Centros de Vacunación a nuestra disposición en todo el país.

 

 Articulo de Mar Faraco
Jefa de Servicio Médico de Sanidad Exterior de Huelva.