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Cartas desde el fin del mundo. Pablo y Anna nos cuentan su vuelta al mundo en 4x4.

11 años en la carretera.


Hace unos años, cuando la humanidad dudaba si con el cambio del milenio se acabaría el planeta, una pareja calentaba motores en Barcelona para salir a dar una vuelta al mundo que debía durar 4 años. Parece que algo les ha pasado, porque estos dos se han quedado a vivir en la ruta.

Se trata de Pablo Rey y Anna Callau, argentino y catalana. Ella no tardó ni media hora en aceptar su propuesta de dejarlo todo y partir a la aventura después de escuchar sus historias de viaje con un Land Rover destartalado por el sur de África. Y un día juntaron sus ahorros, alquilaron su apartamento hipotecado, renunciaron a sus trabajos, y se fueron a vivir la vida que todos soñamos.

A bordo de una Mitsubishi L300 4x4 "con el aura de las Vokswagen hippies de los 60" recorrieron el sur de Europa, Turquía, Siria, Jordania, Egipto y toda África hasta Ciudad del Cabo. Luego embarcaron en un buque de Pescanova que los dejó en Argentina y comenzaron a recorrer Sudamérica hasta llegar a Estados Unidos, donde se casaron en Las Vegas sentados en su 4x4.

Pasados ya 11 años desde su partida de Barcelona, hablamos con ellos mientras están en Canadá preparando un nuevo libro sobre La vuelta al mundo en 10 años y la edición en inglés de su primer libro grande, "La vuelta al mundo en 10 años: El libro de la independencia".
 
 
 
En el libro cuentan que una de las cosas más difíciles es la convivencia en tan poco espacio y el estar absolutamente todo el tiempo juntos. Es por ello que le hemos pedido que nos contesten por separado:
 
 
 
 
Playa, montaña, desierto, selva, ciudad.... ¿Qué prefieres?
 
ANNA:
Playa. El mar. En realidad, de todo un poco. Siempre lo mismo también aburre. Pero podría ordenar mis preferencias de la siguiente manera: playa, desierto, montaña, selva y ciudad.
PABLO:
Desierto, desierto y desierto. No hay nada más espectacular que perderte con tu 4x4, sin guía ni destino, con la única intención de explorar y encontrar sitios que en otras épocas estuvieron habitados. Y después un poco de playita y algo de montaña.
 
 
 

Un sitio que te haya defraudado enormemente.

ANNA:Chichen Itzá. El sitio arqueológico es espectacular, no hay que quitarle mérito. Pero la venta de souvenirs, con los tenderetes desparramados dentro del sitio arqueológico sin ninguna gracia, le quitan toda la magia.

PABLO:
Todos los lugares nos han sorprendido de una u otra manera. Siempre puedes rescatar algo bueno, algo que te hace un poco más rico. No de dinero, claro, pero sin duda como persona. Pero plantearía la pregunta al revés: ¿qué sitios nos han sorprendido enormemente? Eso es mucho más fácil: Turquía, la hospitalidad árabe, los templos y monasterios de Etiopía, la vida salvaje de Nairobi, Zimbabwe, Perú, el interior de Argentina, las Galápagos, Yucatán y el norte de México, los desiertos de Estados Unidos, la costa de Alaska…
 
                                 
La peor frontera hasta ahora.
 
ANNA:
Sudán. No porque no nos trataran bien en la frontera, sino porque el tiempo allí discurre a otra velocidad.
 PABLO:
Nunca tuvimos demasiados problemas en las fronteras. Alguna vez hicimos alguna tontería, pero nunca terminamos en la cárcel. Tardamos seis horas en hacer el papeleo para entrar en Sudán. De Etiopía a Kenia cruzamos la frontera por un paso ilegal junto al lago Turkana… pero allí no tuvimos problemas con las autoridades, sino con el motor. Se nos inundó. Tuvimos que abandonar nuestro 4x4 en la base del parque nacional Sibiloi y hacer 800 kilómetros hasta Nairobi para buscar un mecánico. Y volver con él, claro. Estos días estuve escribiendo acerca de esa historia para el nuevo libro que estoy terminando y te aseguro que fue toda una aventura pero no fue agradable. Ni siquiera recordarlo fue agradable.
 
Un sitio que no te esperaras y que te dejó con la boca abierta.
 
ANNA :
Kaieteur Falls, en Guyana.
PABLO :
Los templos y monasterios de Etiopía. Galápagos. El desierto de Atacama…

                                  
Una acampada, camping, hotel muy, muy especial.
 
ANNA:
Hay muchos en estos 11 años de viaje. Pero del último año me quedo con una playa perdida en Xcalak, Quintana Roo, sur de México, bastante cerca de la frontera de Belice. El lugar habitado más cercano estaba a 12 km, un pueblito de pescadores. No había gran cosa tampoco. Encontramos un pozo de agua dulce en el terreno abandonado donde acampamos. La comida la pescaba Pablo con un arpón en el mar.
PABLO:
¿Hotel? ¿Qué es eso? Casi siempre dormimos en la furgo, sino no podríamos seguir viajando. Un sitio muy especial fue el parque nacional de Mana Pools, en Zimbabwe. Allí puedes aparcar tu 4x4 donde quieras y caminar por la selva armado, siguiendo los pasos de los elefantes. Te aseguro que es una de las mayores emociones que he vivido en mi vida.
 
 
 
De todos los sitios que habéis conocido. ¿Dónde echaríais raices?
 
ANNA:
Perú. O México.
 PABLO:
Me encantaría volver a pasar unos años en África y otros años en Argentina. Y sobre todo, volver a los desiertos en invierno.
 
¿Qué no puede faltar nunca en el equipaje?
 
ANNA:
El pasaporte, por supuesto!
PABLO:
Libros. Libros que te cuenten cosas que no has vivido o que no has aprendido personalmente. Libros que me abran las puertas a otras historias que no pude vivir…
 
                                  
 ¿Próximo destino?
 
ANNA:
Dentro de poco volamos a Barcelona para editar un nuevo libro, habrá que presentarlo en Altaïr y otras librerías y luego volveremos a Norteamérica (Canadá y Estados Unidos). Y a viajar por norteamérica vendiendo el Libro de la Independencia, que ya estará traducido al inglés.
PABLO:
A principios del 2012 estaremos en España para editar el nuevo libro. Y en mayo regresamos a Canadá para volver a bajar al sur de Estados Unidos y México. Canadá es tan civilizado que resulta aburrido. Luego cruzaremos de Vancouver a Japón-Corea-Rusia-Mongolia y de allí cruzaremos Siberia hasta llegar a Finisterre. Y de ahí, a Barcelona. Eso puede ser a fines del 2013 o 2014. Recién en ese momento habremos completado nuestra vuelta al mundo. Habrán sido… 14 años. Muchísimo tiempo…
 
 
¿Qué "chisme" está en la furgo desde el primer día y no habéis utilizado nunca?
 
ANNA: Las cadenas para la nieve.
PABLO: Las cadenas para la nieve.
 
¿Os seguís insultando para descargar adrenalina?
 
ANNA:
No, ya no. Aunque a veces lo echamos de menos.
PABLO:
No, ya no. Hemos perdido esa buena costumbre. Era algo muy sano, sobre todo porque no valía repetir insultos. Y hay un momento que tienes que comenzar a inventar nuevos insultos. Moco de sapo, pedo atravesado, dolor de tripas, accidente de una borrachera, mancha de semen, nada… A partir de ahí el cabreo comienza a ser gracioso… No es fácil convivir durante once años en 5 metros cuadrados…

Artículo de Juan Pedro Ponce para el4x4.com
 
 
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La vuelta al mundo en 10 años: El libro de la independencia, escrito por Pablo Rey, se puede conseguir en cualquier librería de España con el ISBN 978-84-613-8678. Está editado por los propios viajeros y distribuido por RBA. También lo puedes conseguir on line en www.amazon.com
Puedes hablar con Pablo y Anna en su hilo de el4x4.com