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DAF Turbo Twin X1 de Jan de Rooy. El camión más potente en la historia del Rally Paris-Dakar

La historia del camionero que quiso ganarle a los coches

                                                                                                            
 
Si en la historia de los rallys/raids los años 80 fue la década dorada de las preparaciones, algo parecido a un "todo vale", con los famosos vehículos del Grupo B, un cambio en la normativa propuesta por la FIA y que permitía tomar la salida a coches endiabladamente potentes y que supuso que preparadores, ingenieros y pilotos dieran renda suelta a su imaginación, en el Rally Dakar ocurrió algo similar y que supuso una escalada de potencia hasta entonces inimaginable. Pero empecemos por el principio.
 
En 1982 un adinerado empresario holandes y dueño de la mayor empresa de transporte del país, se inscribe en una prueba que gana adeptos edición tras edición, una carrera a través del desierto llamada Rally París Dakar. Para ello prepara dos unidades de su marca de confianza, DAF, con una potencia de serie de 200 CV con los que termina por abandonar, pero vuelve totalmente convencido de las posibilidades de los camiones frente a los coches y donde germina la idea de ganarles de tú a tú en la clasificación absoluta.Eran tiempos en los que no existían limitaciones ni de potencia ni de velocidad y aunque un poco loca, la idea del holandes no era del todo descabellada. 
 
Aun así, sus primeras participaciones acaban en mitad de la tabla, consiguiendo el primer año que termina la carrera el puesto  38º y al año siguiente el 34º. En ambos, el frances Georges Groine gana la categoría y se convierte en su objetivo a batir.
 
De Rooy comienza a probar diferentes experimentos, uno de ellos el DAF Tweekoppige Monster o "monstruo bicéfalo" de 800 CV, un camión bimotor de dos cabinas con un motor en cada eje  y con el que no consiguio acabar.
 
Al año siguiente el "Toro", un DAF F3300 de dos motores, uno  delantero de 420 CV propulsaba el eje trasero mientras que el motor trasero, de 340 CV  el delantero. En esta edición terminó líder en su categoría y vencedor, pero la organización lo penaliza con 15 horas por unas reparaciones realizadas no autorizadas, relegandole a la 2 posición.
 
Jan De Rooy, obsesionado con su idea, decide construir un prototipo que haga temblar la categoría. Por otra parte la FIA comienza a recibir criticas por los numerosos accidentes en diferentes rallys y casi siempre encuadrados en los potentes Grupos B, comenzando a circular el rumor de una prohibición por parte de ésta. Eso provocaría, como posteriormente ocurrió, toda una estampida de prototipos hacía otras carreras con reglamentos más flexibles, entre ellas el Rally Dakar. Los Peugeot 205 Turbo 16 y Porsche 959 fueron adaptados para tomar la salida en París y De Rooy estaba decidido a construir el camión que los batiera a todos.  
Nacen los Turbo Twin. 
Turbo Twin I
En 1986 De Rooy, con  apoyo directo de fábrica, crea el primer prototipo Turbo Twin DAF FAV 3600. Monta dos motores DAF turbo alimentados de 11.600 cc que consiguen 500 CV por motor , un total  de 1.000 CV para mover 10.5 toneladas lo que permite lanzar al camión a 200 km/h por las pistas del Sahara. Mide 7,1 m de largo, 2,5 m de ancho 3,05 m de alto.  Monta dos cajas de cambio automáticas de 8 velocidades y en la zona de carga apenas las tres ruedas de respuesto obligatorias y un pequeño surtido de herramientas.
 
En el rally se codea con los coches oficiales más rápidos manteniendose dentro de los 10 primeros vehículos más rapidos. Cuando falta sólo tres etapas para llegar al lago Rosa en Dakar, rompe el eje delantero y tiene que abandonar.
 
Turbo Twin II
Para este año modifican el modelo anterior consiguiendo rebajarlo en más de una tonelada de peso. Esta vez utilizan la cabina del DAF 3600, más pequeña que la anterior, pero más ligera, y mantienen el mismo chasis tubular que en el modelo anterior, pero varian el diseño de los paneles exteriores haciendolos más aerodinámicos. Por fin Jan de Rooy consigue ganar la categoría de camiones con una aplastante diferencia, pero por solo un puesto no entra en el "Top Ten" de la clasificación general.  
DAF Turbo Twin X1
El Formula 1 del desierto: Dos motores, uno por eje de 600 CV cada uno, lo que consigue nada menos que 1.200 CV . En total el camión monta seis turbos, tres turbos de geometría variable por motor; dos pequeños soplan dentro del turbo principal consiguiendo un enorme empuje a cualquier rango de utilización. Dos cajas de cambios automáticas y sincronizadas accionadas desde la cábina con una sola palanca y un interminable par motor que  lo hace imbatible en las dunas, pese a las 10 toneladas del conjunto con los tanques de combustible llenos a tope.
Consiguiendo un impresionante 0 a 100 km/h en apenas 8.5 segundos y una velocidad punta, autolimitada por los neumáticos, de 220 km /h. Su amigo Theo Van de Rijt conduce otra unidad casi identica, aunque más parecida al Twin II, para realizarle asistencia rápida en carrera y ademas carga con algunos repuestos. Jan De Rooy viaja completamente vacio para aligerar todo el peso posible. Es aquí cuando protagoniza el duelo con Ari Vatanen y su Peugeot 405 T16 a más de 200 kilómetros por hora que quedará para la historia como una de las batallas más impresionantes del Dakar.   
             
Tragicamente, cuando la carrera se acercaba al mítico desierto del Tenere, en la etapa Djabo-Agadez y no habían pasado ni 30 kilómetros de la salida Theo Van de Rijt salta una duna cortada a casi 200 kilómetros por hora dando seís vueltas de campana y salía disparado su copiloto Kees Van Loevez por el parabrisas falleciendo en el acto. El piloto y mecánico están muy graves. El piloto frances Fontenay que llega al momento y viendo lo brutal del accidente vuelve sobre sus pasos y avisa a la organización que rápidamente manda un helicopetro medicalizado que evacua a los dos heridos. El DAF va equipado con doble arco de seguridad interior y exterior, pero al caer por el desnivel y clavar el morro en la tierra, desintegra la cabina por completo antes de comenzar a dar vueltas de campanas.  La consternación es general ya que el equipo estaba alcanzando fama mundial. El equipo DAF, con Jan De Rooy a la cabeza, se retira de la competición, figuraba en la quinta posición absoluta en la tabla. Había estado a punto de conseguir su sueño. Ese año la TSO, Thierry Sabine Organization, la organizadora de la carrera, prohibió la categoría de camiones T4 acuciada por las numerosas críticas recibidas.
De Rooy no volvería al Dakar hasta el 2002  y acompañando a su hijo que en la actualidad lidera el equipo Iveco oficial. Los camiones volvieron a correr en la carrera posteriormente pero limitados. En la actualidad, los camiones de las más potentes escuadras oficiales con presupuestos millonarios como los poderosos Kamaz, con 21 participaciones y 11 triunfos o la italiana Iveco, son prototipos derivados de vehículos de serie con 900 CV y una velocidad punta de tan "solo" 150 km/h.
 
Juan Pedro Ponce
Imágenes: Archivo, Equipos
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