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Prueba rápida. Hyundai Tucson 1.7 CRDi Tecno Sky

Nos ponemos al volante del Hyundai Tucson 1.7 CDRi Tecno Sky, un SUV compacto que resulta vital para el fabricante coreano dado el nivel de ventas que acumula el segmento en Europa y la cantidad de rivales que llegan cada día.

Fabricante: Hyundai_

 
 
Me encuentro ahora mismo dando vueltas a la idea, de que mis amigos del Grupo Pita Automoción me van a poner pegas la próxima vez que les pida un coche. No porque haya roto alguno, el último coche estaba impoluto si no tenemos en cuenta lo guarro que lo entregué, tras darme algún que otro paseo por los embarrados caminos que tengo cerca de casa. Llevaba días lloviendo y el día que me dejaron el Hyundai Tucson también llovía, pero siendo un SUV, la idea de no pisar caminos de tierra, aunque fueran llanos cual autopista, no entraba en la ecuación. Menos aún cuando cuando se trataba de un pequeño contacto para publicar en el4x4.com. Así que, evidentemente, el barro cubría los bajos de la carrocería y los laterales, no mucho, pero comparado con lo limpito que me lo dieron, había bastante contraste. Algo parecido ocurría con las alfombrillas y puede que la próxima vez me toque ‘darle un agua’ antes de entregarlo si quiero que me presten otra unidad.
 
Cuando hablé con Esther, la encargada de lidiar conmigo cuando se trata de estas pequeñas pruebas, rápidamente me ofreció un Hyundai Tucson con motor 1.7 CRDi de 115 CV, tenía el acabado Tecno sky y representa la opción más popular de la gama, aunque cuando conocí la versión en seguida pensé que esos 115 CV podrían quedarse algo justos para un modelo que aparenta ser grandote y que en el fondo, lo es. Y efectivamente me dio la impresión de que se quedaban cortos, pero eso lo vamos a tratar más adelante. Ahora vamos a centrarnos un poco en la versión y conocer el coche un poco por encima para pasar al resto, que son las sensaciones generales.

El Hyundai Tucson llegó para sustituir un modelo que ha supuesto un éxito para los coreanos, el ix35. Además, llega en el momento más álgido del ‘boom’ SUV, con los rivales lanzando sus respectivas propuestas a destajo. Por tanto y viendo el nivel de ventas que aglutina el segmento SUV, que ronda el 22% del total, el Tucson se presenta como un importante pilar en las ventas sobre todo europeas, en Estados Unidos por ejemplo, la gama de Hyundai es bien distinta. Motivo por el cual, también ha sido desarrollado bajo el mando del Centro Técnico que la marca tiene en Europa, situado en Frankfurt, mientras que la producción se lleva a cabo en la planta que tienen en la República Checa.
 

Diseño exterior, interior y acabados

 
Su diseño no se parece en nada al ix35, se le ve más señorial, más elegante sobre todo en el color negro de la unidad prestada por GP Koreavi, aunque a mi, según le diera la luz, me daba la impresión de ser azul marino muy oscuro. No es un coche que vaya a provocar miradas de asombro ni que centre toda la atención a su paso, pero no se trata de un coche feo. En el fondo esto ya entra en el terreno personal y a ti, que estás leyendo esto, quizá te parezca una cosa horrenda. Sí podemos afirmar que está más enfocado a quienes buscan imagen, con un frontal bastante alto y con una ‘mirada’ prepotente. Si te paras a compararlo con los coches que ha producido hasta el momento el fabricante surcoreano, queda patente que ya no es esa marca barata y de coches sencillos, las cosas han cambiado bastante.
 
Dicha idea cobra más protagonismo cuando abres la puerta y accedes al habitáculo. Es un mundo aparte tanto por diseño como por sensación general al sentarte en el asiento. La tapicería ya no tiene ese tacto y aspecto tirando a barato, el diseño está mucho más conseguido y la apariencia de los materiales no tiene nada que ver ni siquiera con los empleados, por ejemplo, en la primera generación del i40, donde ya empezaba a notarse el cambio que buscaba Hyundai. Ahora está más cerca de los rivales europeos, mucho más cerca, aunque todavía queda camino por recorrer. Cierto que es muy poco, mínimo, pero se nota. Y no es por tema de ajustes, bastante respetables, sino por materiales y presencia de los mismos. La parte superior del salpicadero es, como viene siendo costumbre, acolchada. No mucho, pero comparado con la parte baja, una barbaridad. Aquí, en las zonas inferiores de la consola, se eligen materiales de tacto duro y cuyo aspecto desmerece un poco. No enturbia la sensación que se tiene, que es bastante buena, pero ahí están y en ocasiones, da la impresión de ser un coche de menor categoría.

No obstante, también hay que ser justos y la posición de conducción es muy buena, con reglajes amplios, un asiento cómodo, el volante de diseño adecuado y en general, todo está en su sitio, con unos pedales muy cómodos de accionar donde destaca el empleo de un acelerador de tipo compás (pivota sobre el suelo en lugar de estar colgado). Tiene acceso y arranque sin llave, aunque la puesta en marcha por botón no me convenció. O soy un ‘manoplas’ y no lo hacía como debía o el sistema te obliga a pulsar dos veces el botón, lo que resulta un poco incordio. Personalmente me decanto por la primera opción, no vayamos a engañarnos. Eso sí, los plásticos usados en los paneles de las puertas y el que conforma el túnel central son lo peor de todo el habitáculo.
 

Motor, comportamiento y sensaciones

 
Lógicamente, conduciendo no vas toqueteando las puertas ni el túnel central, pero se enturbia un poco el matiz que se tiene al accionar los elevalunas que además, tienen el típico tacto de los coches orientales y que personalmente, no termina de seducir. Será cuestión de acostumbrarse imagino, porque funcionar funcionan perfectamente. Pero volviendo al tema de la conducción, tenemos todo un contraste de impresiones. Por un lado el tacto del volante o de los pedales no tiene reproche, son fáciles y cómodos de usar y el volante no solo tiene buen diseño sino que es agradable al tacto. Pero las pegas aparecen con la dirección super asistida y filtrada y un tacto del selector del cambio que aunque bueno, tiene recorridos que se me antojaron largos y un poco imprecisos.
 
Que tenga la dirección tan sumamente asistida es una bendición en ciudad, donde el continuo giro en calles y esquivando coches mal aparcados, peatones suicidas y pizzeros enajenados agradece el mínimo esfuerzo. Pero claro, tiene su contrapartida en otros terrenos como fuera del asfalto. Adelantando que el terreno por donde estuve circulando no estaba especialmente maltrecho, pero si mojado y embarrado en algunos lugares, podemos decir que no sabes en ningún momento que hacen las ruedas. En los surcos creados por el agua cuando llueve, el coche se movía, se sacudía y aunque algunos eran hondos, salía sin mayores problemas, pero el volante se mantenía impasible y sabía que las ruedas derrapaban porque las oía como lanzaban piedrecitas contra los guardabarros y contra los bajos. En una ocasión, circulando por hierba húmeda y saliendo desde parado, el coche se quedó completamente inmóvil incapaz de traccionar (era un 4x2 con tracción delantera) y pensé que tonto de mí, no había metido marcha alguna. Al mirar y ver insertada la primera, moví el volante hacia los lados y el frontal comenzó a escarbar y a desplazarse lateralmente. Era como una pista de patinaje para el Tucson, que además parece estar bien aislado tanto en temas de sonido como vibraciones porque apenas se escuchaba ni se sentía el motor.
 
Con esta tesitura, tuve que dejar caer el coche hacia atrás hasta una zona de arena donde ahora sí, consiguió avanzar, pero queda claro que no tracciona en esas circunstancia y la dirección es como jugar a un videojuego. Y eso que tiene dos modos de funcionamiento, el normal y el deportivo, entre los que no encontré diferencias. Al menos el coche no tiene problemas para circular por terreno arenoso y con ciertos agujeros, pero sin pasarse, ya que en un exceso de confianza llegué a rozar con los bajos del paragolpes frontal. Evidentemente, no pasó nada más allá de un buen bocado a un charco de barro.

En carretera no tiene problemas más allá de un motor que agradecería un poco más de caballaje o unas relaciones de cambio más cortas. Rueda bien, es cómodo y el ruido está muy bien controlado, pero los 115 CV se quedan cortos para un coche que pesa más de 1.500 kg y lleva un calzado de 225 milímetros. Para cualquiera que no busque grandes prestaciones y si un coche capaz, el 1.7 CRDi de 115 CV es más que suficiente siempre que las condiciones de circulación sean favorables. Cuesta arriba, en un puerto de montaña por ejemplo, no esperes una respuesta fulgurante ni aceleraciones con brío y cargado tampoco. En adelantamientos mejor bajar de marcha.
 

Conclusión

No es mal coche, no me malinterpretéis. Es un modelo muy apto para un uso familiar diario, con aplomo en carretera aunque inclina en las curvas restando confianza y fuera de carretera permite ciertas alegrías, siempre que no se compliquen en exceso las cosas. Está bien equipado, la calidad general es buena y tiene un habitáculo muy amplio (sobre todo las plazas delanteras y a lo largo), pero si buscas un SUV diésel y te gusta el Hyundai Tucson, piensa mejor en el diésel de 136 CV y en la tracción total, sobre todo si tienes intención de pisar caminos sin asfaltar.
 
Javi Martín
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Agradeciminetos a GP Koreavi (concesión del Grupo Pita Automoción) por la cesión de la unidad testada.