Todos listos
La última jornada de verificaciones técnicas y administrativas, cuyo objetivo principal es cerrar la lista de participantes, ha reunido a más de 60.000 espectadores en el recinto ferial La Rural. Los porteños, así como los argentinos y chilenos en general, han demostrado un entusiasmo que no tiene nada que envidiar al de los corredores. Favoritos y amateurs, por igual, están ansiosos por empezar.
La perspectiva de disputar el Dakar en Sudamérica coloca a la mayoría de los corredores en un estado de excitación totalmente razonable. Para uno en concreto, la euforia ha llevado a una cierta ceguera o exceso de confianza. Al piloto de motos chino Li Zhiheng, inscrito por primera vez en el Dakar, se le ha olvidado completamente prever el traje para montar su KTM. Como las desgracias nunca vienen solas, el despiste le ha llevado a presentarse también en Buenos Aires sin la licencia de piloto emitida por la federación internacional, indispensable para figurar en la línea de salida del rally. Al igual que otros dos compatriotas, Chen Jianguo y Wei Guanghui, también poco diligentes con el papeleo, Zhiheng ha iniciado una carrera contra el reloj, puesto que debe presentar antes de la salida de la primera etapa una licencia reglamentaria.
Aparte del trío chino, al que se le podría otorgar el premio colectivo al más distraído, el resto de los corredores, por el contrario, han preparado minuciosamente la gran cita. El ejemplo paradigmático en este sentido es el del equipo Mitsubishi que tiene inscritos a cuatro Lancer diesel. Para este cambio tecnológico, se ha necesitado casi dos años de desarrollo y un total de 17.000 kilómetros de pruebas. El vehículo sucesor del Montero entrará por la puerta grande en las pistas argentinas, después de un primer estreno exitoso en la Baja de Porto Alegre. Al volante de los cuatro prototipos, encontramos a Peterhansel, Alphand, Roma y Masuoka, cuyo estatus oscila entre favoritos y aspirantes, puesto que, en esta ocasión, sus rivales de Volkswagen pueden reivindicar una mayor experiencia con el diesel. Los pilotos de la marca alemana, acostumbrados a tener que hacer frente a los caprichos de la suerte, podrían, al fin, ver cambiar las tornas a su favor. Además, en la preparación, los ingenieros que han trabajado con los Race Touareg de Sainz, De Villiers, Miller y Depping, aparentemente, no han querido dejar nada al azar. En este desfile de campeones, que hemos podido disfrutar hoy en el recinto ferial La Rural, resultaba francamente difícil designar a un solo favorito o a un único coche. Solo Robby Gordon, conocido por ser algo fanfarrón dentro del mundillo en Estados Unidos, ha osado declarar que la victoria final sigue siendo su único objetivo. Queda por ver si el Hummer será capaz de competir a la larga con los vehículos oficiales.
En cuanto a las motos, los dos últimos vencedores del rally, Cyril Despres y Marc Coma, conocen suficientemente bien la disciplina para expresarse con prudencia. Su deseo de victoria se ve sistemáticamente templado por las reservas habituales frente a los imprevistos de la carrera. ¿Son precisamente este tipo de incidentes los que podrían beneficiar a David Frétigné, deseoso de subir por primera vez al podio con su Yamaha 450cc.?
Irán surgiendo las primeras respuestas a partir del sábado en las pistas, con una primera etapa rumbo a Santa Rosa. En el tiempo que les queda, los pilotos conducirán sus vehículos al podio montado en la Plaza de la República ante El Obelisco en plena Avenida 9 de julio.
La segunda carrera de Carlo de Gavardo
El piloto chileno ha participado 11 veces en el Dakar corriendo en moto, contribuyendo a popularizar la prueba en su país gracias a sus resultados (3º en 2001). Hace dos años, iniciaba cursos de conducción deportiva en Córdoba, Argentina. “Demasiados de mis amigos habían sufrido accidentes graves en competición. Quería pasar a otra cosa”. Después de dos ediciones del Rally de Brasil y dos del de Egipto, todos perturbados por problemas mecánicos, Carlo de Gavardo llega al Dakar con un buggy SMG y es como si partiera de cero: “En Chile, la gente está acostumbrada a que me sitúe en el Top 10 de motos. Es importante, por tanto, que acabe entre los 30 primeros para no perder mi credibilidad y resulta decisivo para que pueda contar con un proyecto de varios años”.
Sainz y Esteve: el encuentro
La escena tiene lugar el jueves a última hora de la mañana, hora local, durante las verificaciones administrativas. Carlos Sainz deja al imponente grupo del equipo VW y se dirige hacia Isidre Esteve, ex piloto de motos de primera, ahora piloto de coches , con Ssangyong, desde que un grave accidente le incapacitara las piernas. “¡Qué tal!”, le saluda el bicampeón mundial de rallies (1990, 92). El antiguo piloto de motos catalán sonríe y responde. La conversación se centra rápidamente en el Dakar. “¿Ya disputaste el Patagonia-Atacama?”, pregunta Esteve. “¿Por qué? ¿Va a ser duro?” responde el piloto madrileño. “¿Sabes de qué me he dado cuenta? Esto de tener un copiloto que te lo dice todo… ¡menuda diferencia con la moto!” Carlos se acuclilla al lado de la silla de ruedas de Esteve. Las cámaras disparan. “Me tienes que dar tu teléfono”, le dice Sainz. ");document.write("");document.write(""); document.write("");
Isidre Esteve entrevistado en TV3 (video en catalán)
Declaraciones de Carlos Sainz “Somos los aspirantes a la victoria”
El dos veces campeón del mundo de rallies inicia su tercer Dakar con la experiencia de 9 victorias de etapa adquirida en África y la presión de un aspirante que puede, al fin, concretizar las esperanzas de una marca que aún no ha inscrito su nombre en el palmarés del rally.
Antes de la salida, tus preocupaciones principales habrán sido la diferencia horaria y la aclimatación…
Llegamos el 28 tras un vuelo directo de casi 13 horas desde Madrid. La única preocupación ha sido adaptarse al cambio de hora. Físicamente, el 31 salí a correr mis últimos 10 kilómetros. Antes de la salida, simplemente hay que descansar y acumular fuerzas.
En esta fase previa, ¿te ocupas de aspectos técnicos?
Hemos retomado algunos elementos con los ingenieros, para precisar diferentes puntos y tomar nota de sus últimas recomendaciones. Ante todo, hemos analizado detenidamente el recorrido. Por lo menos las grandes líneas, porque los detalles no los conocemos. Nos hemos dado cuenta de que esta edición va a ser muy dura. Sobre todo tras la jornada de descanso. Aunque antes, también va a ser peliaguda.
¿Eso aumenta la presión?
No somos los favoritos, somos los aspirantes a la victoria. Y hay presión porque somos un equipo oficial que quiere ganar. Volkswagen es un equipo oficial y yo soy un piloto profesional, así que es normal. Sabemos que somos capaces de hacerlo muy bien y para este tipo de rally hace falta mucha paciencia e ir abordando cada etapa una a una.
¿Has tenido tiempo de probar la carne argentina?
Primero he probado el coche y luego la carne.